Amaneciendo

Amaneciendo
Luz del interior/Foto de Internet

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Amanece


Canto vigésimo séptimo








Todo serán mariposas de acacia cuando se haya dormido
el murmullo de la fuente y suenen los latidos firmes 
en el pecho desnudo del estanque, sus pausados latidos
de vida, cementados con las tensas convulsiones
de primaveras recordadas entre almenas,en un crepúsculo
que se vivió con intensidad.
Siempre estará presente el desfile de guantes blancos
y pianos mudos, de cuerpos desnudos y transparentes velos.

Quedará patente el ritmo de estos días tan sentidos, 
de esta noche ajena a las horas que navegan de orilla
a orilla buscando una hoja, una rama o una flor
entre tantos sueños.

Mas otra música tendrá aquel monólogo de espuma
que chocaba una y otra vez contra la muralla.
Y la canción que brotaba de la tronera de mi alma
dormirá indeleble en este breviario de versos.